sábado, 10 de octubre de 2009

Un Marzo Lleno de Encuentros (ultima parte)

26 de Marzo (La Fiesta)

El tan anhelado día de la fiesta había llegado, y el día transcurrió como si su amo lo persiguiera para apalearlo, eran las 8 de la noche, Juan Ramón debía salir con cautela de su casa aquella noche, apenas hubo terminado de cenar y se despidió de su padre y hermanas y se dirigió a su cuarto o al menos eso les hizo creer pues ya tenia todo preparado para escapar aquella noche paso de largo la puerta de su cuarto y siguió hacia la puerta ya fuera de su casa se aseguro que no hubiera nadie en el corredor que llevaba a la puerta de la calle y una vez comprobado que no había un alma en el, salió sigilosamente ya en la puerta de la calle la abrió con cautela y salió adentrándose en la noche eterna que ya tenia frente a el.


En la casa de Álvaro las cosas eran distintas Álvaro había pedido permiso a su madre para salir y como casi nunca le negaba esta algo el ya se preparaba para salir, Abel también había pedido permiso en su casa y se vestía junto Álvaro en su habitación.
Ambos estaban muy atractivos Álvaro vestía unos jeans azules que le se le ajustaban muy bien y una camisa de vestir de color negro, pero este se quedaba atrás con la belleza masculina que proyectaba Abel con uno pantalón de vestir y una camisa de color roja que lo hacia lucir muy galante y atractivo.
Media hora después que ambos estuvieron listos una bocina de un carro sonó afuera de la casa de Álvaro y ambos salieron presurosos de la casa, afuera estaba un carro negro polarizado y dentro de el estaba Rodolfo ambos entraron al auto y dentro Rodolfo quedo impactado por la forma que iba vestido Abel y le dijo que seria la sensación de la fiesta y le planto un beso en los labios, el cual correspondió Abel, Álvaro sentado ya en la parte trasera del auto veía como Rodolfo manoseaba con sus manos el sexo de Abel sobre la ropa cansado hizo el típico sonido de tosecilla para indicarles de su presencia también en el auto, y ambos se soltaron rápidamente y el carro hecho andar con rumbo a la fiesta.


En la casa de Raúl era otro el ambiente, Raúl no encontraba que prenda ponerse, es mas no tenia nada que valiera la pena para una fiesta como aquella. Así que mejor opto por recostarse en su cama, hasta que por la ventana de su cuarto se escucho un chiflido era la señal de que Juan ya estaba ahí, el se asomo a la venta y dijo.
-Juan no voy a ir no tengo que ponerme. Lo dijo en un susurro para no despertar a nadie en su casa.
Juan incrédulo le lanzo una mirada intrigante y dijo. –hueco ridículo y que se piensa que me voy a ir solo o que mire como vengo póngase lo que tenga y vamonos. Lo que Juan llevaba fue un estimulo para Raúl llevaba unos jeans flojos y un sudadero blanco que también le quedaba flojo.
Raúl escogió entre sus prendas una camisa nueva que su madre le había comprado que no mucho le gustaba por quedarle tallada de color café y unos jeans de color azul que le quedaba algo apretado, se sentía incomodo con esas prendas aun así se las puso y con cautela salió por la ventana de su habitación para encontrarse con Juan.
Ya abajo Juan le dijo. –que bonita camisa.
-gracias pero no me gusta. Contesto Raúl.
-solo mierdas es usted Raúl. Dijo con un mueca en el rostro Juan. –mínimo se hubiera peinado le dijo lanzándole una mirada reprobatoria al cabello de Raúl.
Este comenzó con las manos a revolverse el pelo y en vista que no lograba ningún resultado Juan le quito las manos y lo medio peino.
-bueno dijo Juan al fin después de unos minutos. –se hizo lo que se pudo vamonos porque ya es tarde.
Y juntos bajaron la cuesta de la colonia donde vivía Raúl. Ya estaba muy cerca el momento de que los cuatro al fin se encontraran.


Juan Ramón y Raúl entraron a la casa vieja donde la fiesta tenia lugar, era antigua y colonial el patio estaba en medio y varias estancias la rodeaban, no había nada abajo, la fiesta tenia lugar en el segundo nivel, allá subieron Juan ramón y Raúl, el segundo nivel estaba compuesto por una gran estancia y ocupado por mesas, todas estaban ocupadas con alguna prenda de vestir o con bebidas sobre la mesa. En la misma estancia había una barra improvisada de madera en la que se encontraba un hombre alto y moreno, atractivo a la vista de Raúl.
Juan ramón se acerco a el y lo saludo de beso Raúl confuso también se acerco y Juan ramón le presento al hombre moreno su nombre era Moisés y jugaría un papel importante en esta historia. Tenia un aspecto gallardo y varonil hasta su voz era potente así era Moisés.
-Juan dijo. Moisés hagame un favor digale a la guille que en media hora tiene que salir hacer su show están cambiándose en el cuarto del fondo.
Juan obedeció a moisés y le encargo a Raúl al que dejo sentado cerca de una mesa de la barra y el se encamino a la puerta que había al fondo.
Raul paso un buen rato solo en aquella mesa viendo el ir y venir de varias personas que lo volteaban a ver y que en ocasiones le sonreían de una picara manera, tímido Raúl ante aquellas muecas agachaba la cabeza. Moisés se acerco a la mesa y le dio un agua gaseosa y le dijo que era cortesía de la casa Raúl tímido le dio las gracias aquel hambrón.
Juan ramón llego a la mesa donde Raúl se encontraba tomando la gaseosa y venia acompañado de un pelirrojo del alto de Juan y muy guapo.
Juan se acerco a Raúl junto con Abel y los presento, Raúl le dio cortésmente la mano Abel y este también extendió la suya. Aquella conexion que Abel había sentido al estrechar la mano de Alvaro por segunda vez la volvió a sentir al estrechar la mano de Raúl y Raúl a su vez también la sentía por primera vez.
Ambos se soltaron las manos y no pudieron evitar verse ambos a los ojos y comprobar el uno del lo otro lo que habían sentido.
Juan ni siquiera percato lo que había sucedido porque simplemente jalo dos silla de plástico le paso una Abel y ambos se sentaron a la mesa. Pasaron un rato en silencio hasta que Moisés le grito a Juan que le volviera avisar a Guillermo que saliera ya estuviera listo o no. Juan se levanto y le dijo a Abel y Raúl que ya regresaba.
Abel y Raúl se quedaron solo en aquella mesa, sin saber que decir el uno o el otro, fue Abel quien rompió el silencio.
-cuantos años tienes Raúl.
-cumplire los 18 en abril. Respondió timidamente Raúl.
-sabes que curioso yo también soy de abril. -dijo Abel.
-en serio que fecha. Pregunto Raúl conociendo ya la respuesta.
-también del 17 de abril. Respondió Abel.
-y cuantos años cumples.
-a diferencia de ti, yo cumplo 20. -dijo Abel.
esa fue la casualidad de la vida que rompió el silencio en aquella mesa y una platica de grandes amigos comenzo.


Mientras allá no muy lejos de ahí en una mesa cerca de un balcón Rodolfo se quejaba con Alvaro.
-miralo primero se con la parquera esa de Juan Ramón y ahora bien gracias hablando con ese en la mesa.
-si tanto te moleste ve y traelo. -dijo irritado Alvaro.
-sabes que tienes razón. -dijo Rodolfo y se levanto de la mesa y se dirigió hacia donde estaba Abel.


Abel y Raúl reían de sus experiencias de principiantes y de la casualidad que les llevo a conocer a Juan, cuando Rodolfo llego a la mes y dijo dirigiéndose a Raúl.
-si ya terminaste puto de hacer reír a mi novio me lo puedo llevar.
Raúl consternado no supo que responder ante aquella ofensa.
Pero fue Abel quien se le respondió diciendo.
-oyeme Rodolfo respeta si y vete, el que seas mi pareja no te da el derecho de ofender a Raúl a quien acabo de conocer por Juan.
Rodolfo le lanzo una mirada de desprecio a Abel se dio la media vuelta y regreso echo una furia a la mesa donde Alvaro lo esperaba, tiro una de las sillas, y esta callo cerca de un grupo de chavos que se le quedaron viendo.
Alvaro no estaba dispuesto a tolerar tal espectáculo y le dijo que se calmara.
-como quieres que me calme. Grito Rodolfo escupiendo saliva. si ese estúpido me mando a la mierda por ese hueco de mierda.
los chavos de la mesa de la par voltearon a verlo escandalizados por sus gritos. Alvaro lleno de vergüenza les sonrió he intento calmar a Rodolfo diciéndole.
-calmate yo voy por el. y Alvaro se encamino a la mesa donde estaba Abel.


Abel se disculpaba una y otra vez por la escena de celos de Rodolfo le había hecho a Raul, cuando llego Alvaro y le dijo.
-Abel, Rodolfo esta muy molesto si ya terminaste con tu amigo aquí seria bueno que fueras con el y trataras de calmarlo un poco.
-No. -dijo Abel firmemente y pensando las palabras que utilizaría para decirle a Alvaro el mensaje que debía transmitir a Rodolfo y continuo. si me dejo de algo tan simple que sera de esta relación, perdoname Alvaro pero Rodolfo se paso esta vez.
-estoy de acuerdo contigo. -dijo Alvaro. esta hecho una fiera en la mesa.
-ya ves lo que te digo vino aquí y ofendió a Raúl sin ningún motivo. dijo indignado Abel.
Alvaro ante la mencion del nombre de Raul voltio a ver al muchacho timido que tenia delante, le extendio la mano y se presento, por segunda vez aquella noche raul sintio aquella extraña sensacion al darle la mano a Alvaro, Alvaro tambien sintio la calidez de aquella mano. Fue dificil soltar la mano de raul, Alvaro sintio algo especial en el, no podia creer la belleza que sus ojos marrones proyectaban y quizo conocer el porque, asi que les dijo que se sentaria un rato acompañarlos.
Fue en ese justo y preciso instante en el que se sento cuando Juan llego a la mesa y sin percatarse de quien era el que estaba ya sentado en la mesa jalo otra silla y se sento con ellos, al fin los cuatro estaban juntos.


En la mesa cerca del balcón Rodolfo impresionado conteplaba aquella escena vio como el estupido de Alvaro como el penso lo traicionaba asi, despues vio incredulo como Juan llego a la mesa jalo otra silla y se sento con ellos.
Fue como si una llama lo quemara por dentro, los celos de ese explosivo caracter estaban a punto de colapsar y el ya sabia lo que debia hacer.


Los cuatro se miraban unos a otros, los segundos eran eternos y el silencio parecia insoportable. La tension se sentia en los cuatro, y fue Abel nuevamente quien intento romperla.
-Juan te presente a Alvaro.
los dos respondieron al unisono que ya se conocian con suma indiferencia.
Ni Alvaro ni Juan se miraban ambos seran demasiado orgullosos para ceder. Pero ninguno de los dos se movian de sus lugares, Alvaro pensaba que si su presencia le molestaba que se fuera, en cambio Juan pensaba que Alvaro era un intruso en la mesa.
-llego el momento y la hora del show de la noche. grito Moises a la gente desde la barra y los invito al patio que estaba abajo de las escaleras para ver el show.
La gente de la fiesta bajaba pasaba a la par de la mesa entre gritos y risas y bajaba al patio y formaban un circulo en torno a el.
En el momento que el piso del segundo nivel estuvo casi vacio la puerta del fondo de la estancia por donde habia ido juan a llamar a alguien se abrio y una travesti salio de ella alta y delgada con las facciones delicadas y una peluca rubia que le sentaba muy bien con su tono de piel clara, se encamino por todo el pasillo moviendose sensualmente con sus grandes tacones de aguja. Paso frente a la mesa donde los cuatro la miraban y bajo las gradas y los aplausos no se hicieron esperar y la musica comenzo a sonar.
en la mesa Juan volvio a romper la tension dirigiendose a Raul y Abel diciendoles.
-movamonos o nos vamos a perder el show de la guille.
se levanto y tomo a Raul por un brazo y por el otro a Abel, Abel a su vez tomo a Alvaro y este dudo un poco pero se levanto y juntos se encaminaron a la escalera, bajaron por ella pero de arriba vieron que no habia cabida para ellos alla abajo, asi que los cuatro lo vieron desde el balcon de la escalera.
Abajo la travesti de nombre Guillermo (al menos de hombre) porque abajo todos gritaban el nombre de Francela Lainer, bailaba y dramatizaba una conocida cancion de una conocida artista que para los gay era un icono de su comunidad.
Juan Aplaudia y gritaba el nombre de aquella travesti, soñando con algun dia vestirse como ella y se aclamada como ella.
para Raul todo era nuevo y extraño, pero penso que seria diferente ser como aquella travesti y paso por su cabeza vestirse asi algun dia.
Abel se divertia viendo aquello nuevo para el, admiro el valo de aquellas personas que se atrevian a querer parecer mujeres.
En cambio Alvaro nunca vio con buenos ojos eso, el pensaba que esa clase de huecos eran los que despretigiaban la comunidad.
todo ocurrio tan rapido que fue dificil para muchos ver quien inicio la pelea.
El primer puñetazo vino de Rodolfo que se estrello en la cara de Raul, Raul desconcertado por el golpe se tambaleo unos segundos, Rodolfo en esos escasos segundos volvio a levantar el puño para aplicar otro golpe a la cara de Raul, pero Alvaro lo agarro justo a tiempo y de un tiron lo empujo al suelo, justo en el momento en que la mano de Juan choco de una cachetada en la cara de Alvaro, la cara de Alvaro giro un poco y desconcertado vio a Juan.
Todos abajo veian a gritos el show del travesti y no se percataron de la pelea de arriba, hasta que dos personas rodaron unos escalones en medio de cachetadas y arullos de Juan y rolpes de puño de Alvaro.
Hasta el travesti dejo de bailar al ver la pelea que le estaba robando la atencion de su publico.
Abel y Raul reaccionaron y bajaron la escalera, Raul tomo a Juan y lo agarro con fuerza, pero Juan pedia a gritos que lo soltara y la fuerza de Juan era superior y no sabria cuando aguantaria.
Abel en cambio abrazo con fuerza a Alvaro y ese le daba codazos en el estomago sin ningun resultado.
Pero fue Moises quien acabo con la trifulca al obligar a Juan a subir a la barra y calmarse, Juan de mala gana se clama y subio con Raul.
Rodolfo quien habia iniciado todo esto veia con malicia desde el balcon como su plan habia funcionado tal como el lo habia planeado, bajo las gradas donde Abel aun sujetaba a Alvaro y le exigio que lo soltara y se lo llevo.
Abel vio como ellos lo abandonaban y los siguo bajo las escaleras paso por el patio circular y llego a la puerta de la calle donde vio nada mas como el carro de Rodolfo se iba sin esperarlo.


Arriba en la casa Juan aun maldecia a Alvaro y se medio curaba el labio que tenia partido por culpa de uno de sus puñetazos, Raul sin saber que decir unicamente lo miraba hasta el golpe en la cara que Rodolfo le habia dado se le habia olvidado, hasta que llego Moises y le dijo.
-loca y a usted que le pasa.
-esos huecos mierdas que se creen. dijo exaltado Juan.
Moises veia duramente a Juan y luego a Raul, luego entro en la barra saco un poco de hielo de una hielera detras de la barra y se lo dio a Raul diciendo.
-pongaselo en la mejilla que ya se le esta poniendo morada.
Raul le dio las gracias lo tomo y se lo puso.
Esperaron a que el show concluira y partieron con la fiesta en pleno apogeo de baile, se despidieron de Moises y bajaron la escalera y en el pario vieron a un pelirrojo sentado solo en una mesa.
Se acercaron a el, el los vio con los ojos rojos y llorosos, Raul le dio una palmada en la espalda y le sonrio y juntos los tres salieron de aquella casa.
asi termino aquella desventurada noche de marzo y que los cuatro recordarin 11 meses despues.

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